sábado, 31 de mayo de 2014

Fábulas de Esopo-8. Las ranas pidiendo rey

Cansadas las ranas del propio desorden y anarquía en que vivían, mandaron una delegación a Zeus para que les enviara un rey.
Zeus, atendiendo su petición, les envió un grueso leño a su charca.
Espantadas las ranas por el ruido que hizo el  leño al caer, se escondieron donde mejor pudieron. Por fin, viendo que el leño no se movía más, fueron saliendo a la superficie y dada la quietud que predominaba, empezaron a sentir tan grande desprecio por el nuevo rey, que brincaban sobre él y se le sentaban encima, burlándose sin descanso.
Y así, sintiéndose humilladas por tener de monarca a un simple madero, volvieron donde Zeus, pidiéndole que les cambiara al rey, pues éste era demasiado tranquilo.
Indignado Zeus, les mandó una activa serpiente de agua que, una a una, las atrapó y devoró a todas sin compasión.

A la hora de elegir los gobernantes, es mejor escoger a uno sencillo y honesto, en vez de a uno muy emprendedor pero malvado o corrupto.

viernes, 30 de mayo de 2014

Las décimas en la canción/ 6

Po zi, también hay tangos con décimas



Percanta1, que me amuraste2
en lo mejor de mi vida,
dejándome el alma herida
y espina en el corazón,
sabiendo que te quería,
que vos eras mi alegría
y mi sueño abrasador,
para mí ya no hay consuelo
y por eso me encurdelo3
pa' olvidarme de tu amor.

Cuando voy a mi cotorro4
y lo veo desarreglado,
todo triste, abandonado,
me dan ganas de llorar;
me detengo largo rato
campaneando5 tu retrato
pa poderme consolar.

De noche, cuando me acuesto
no puedo cerrar la puerta,
porque dejándola abierta
me hago ilusión que volvés.
Siempre llevo bizcochitos
pa tomar con matecitos
como si estuvieras vos,
y si vieras la catrera6
cómo se pone cabrera7
cuando no nos ve a los dos.

Ya no hay en el bulín
aquellos lindos frasquitos
arreglados con moñitos
todos del mismo color.
El espejo está empañado
y parece que ha llorado
por la ausencia de tu amor.

La guitarra, en el ropero
todavía está colgada:
nadie en ella canta nada
ni hace sus cuerdas vibrar.
Y la lámpara del cuarto
también tu ausencia ha sentido
porque su luz no ha querido
mi noche triste alumbrar.

1.-Percanta: La mina, la mujer, si es atractiva, mejor.
2.- Amuraste: del verbo “amurar”, enamorarse hasta las trancas.
3.- Encurdelo: de curda, no creo que haga falta aclarar más.
4.- Cotorro: el bulín, la alcoba.
5.- Campanear: Aquí lo dicen en el sentido de mirar, pero campanear es “dar el agua”, dar la alarma.
6.- Catrera: de catre.
7.- Cabrera: cabreada

martes, 27 de mayo de 2014

Cortesía



Pablo Iglesias Turrión, Profesor de Ciencias Políticas de la Complutense, de treinta y cinco años, ha dado la campanada en las Elecciones Europeas 2014.
El 11 de Marzo inscribe en el Registro de Partidos Políticos del Ministerio de Interior, un nuevo partido: “PODEMOS”, y el 25 de Mayo es votado por un millón doscientos cuarenta y cinco mil novecientos cuarenta y ocho electores.
Aunque yo no me encuentre entre sus votantes, no me cabe más que felicitarle, pues la cortesía así lo requiere, y desearle suerte en su andadura política llena de trampas y desengaños.
Aún recuerdo con nitidez, por lo reciente, a un Mariano Rajoy emocionado, recibiendo la felicitación de todos los Grupos Políticos de la Cámara el día de su investidura como Presidente de Gobierno, aunque la mayoría de estos grupos no votaron su candidatura. La cortesía, repito, lo requiere.
Pues bien, al día siguiente de esta sorprendente victoria electoral del “Joven Profesor”, los voceros de la derecha extrema española, en lugar de felicitaciones han empezado a darle cera con manos y pezuñas como si les fuera la vida en ello.
Pero claro, qué inocente yo, ¿qué se podía esperar de estas falanges españolas?… ¿cortesía?... Por supuesto que no, sólo se puede esperar de ellos lo que siempre han dado: fomento del odio y la violencia, campos de concentración, torturas, fosas comunes, censuras y corrupción.

miércoles, 21 de mayo de 2014

El ministro tuitero

Por Ana Pastor (Periodista)

«Roja». «Facha». «Vendida». «Entregada al poder». «Puta». «Hija de la grandísima puta». «Cállate zorra». «No tienes ni puta idea de hacer entrevistas, en una esquina serías mucho más eficiente». «Cerda». «Deberían degollarte las tropas moras de Franco». «Solicito permiso para meterte en un campo de concentración en el ala de violadores inmigrantes». Hace tres o cuatro años que comencé a usar Twi-tter. No recuerdo la fecha exacta, pero sí que dos amigos de TVE me abrieron la cuenta y me animaron a usarla. No tardé mucho en engancharme e incorporar esta herramienta a mi trabajo. La verdad es que desde el principio entendí cuál era la regla fundamental: que no había reglas.
Así que, una vez que decides estar, aceptas los debates que se generan en torno a tu forma de entender el periodismo, sobre las entrevistas del programa o sobre tu visión de la realidad. Aceptas también las críticas, las rebates si crees que hay que hacerlo e incluso lees con atención aquellas fundamentadas que pueden hacer que tu trabajo sea más riguroso. Pero un día trazas una línea. Ni siquiera es el día en el que te llaman «puta» porque has entrevistado a un político y le has apretado en algunas preguntas relacionadas con la corrupción. Ese día muestras tu amargura por la falta de argumentos y el exceso de machismo. Pero nada más. Semanas después te empiezan a llegar amenazas de muerte directas a las que no das importancia porque piensas que cualquier persona en Twitter desde el anonimato puede escribir ese tipo de cosas. Sin embargo, otro día un amigo te pide que pongas ahí la línea roja. Te pide que lo denuncies. La policía también te recomienda que lo hagas porque si te ocurre algo no habrá que lamentar que se podría haber evitado.
Denuncia y olvido
Así que un día festivo, aprovechando que no trabajas y que esas amenazas e insultos han ido a más, decides ir a una comisaría y denunciarlo. Y ahí se queda el tema. Te olvidas y sigues a lo tuyo. No eres la primera persona a la que le ocurre ni serás la última. Meses después te llega a casa una carta certificada donde te comunican que la justicia ha decidido que «puta» no es un insulto y que pedir que te corten el cuello no es una amenaza. Y no te queda otra que aceptar. Si se aceptara cada denuncia como esta colapsaríamos aún más los tribunales. Al fin y al cabo, es Twitter. Por la calle nadie te ha dicho nunca semejante cosa. Así que sigues a lo tuyo.
Y hace dos días escuchas al ministro del Interior decir que hay que investigar Twitter porque es un lugar donde se insulta y amenaza. Y lees que detienen a un joven por insultar e «incitar a la violencia en las redes sociales». Debe ser que el ministro se acaba de abrir una cuenta en la red. Y por eso no ha podido leer cosas anteriores contra Pilar Manjón, Irene Villa y mucha otra gente. Es posible. O debe ser que no todos somos iguales.

lunes, 19 de mayo de 2014

Las décimas en la canción/ 5

"Boricua en la luna" es un caso curioso de canción hecha con décimas, en principio fué un poema que Juan Antonio Corretjer construyó con espinelas, al que Roy Brown Ramirez puso música, y que se publicó en el disco: "Arboles", disco compartido con Silvio Rodriguez que contribuye con dos de las ocho canciones que contiene el álbum. Esta canción es popularizada por el grupo "Fiel a la Vega" que lo convierte en el himno independentista más conocido y sentido por el pueblo puertorriqueño.


Desde las ondas del mar,
que son besos a su orilla,
una mujer de Aguadilla

vino a New York a cantar.
Pero no sólo a llorar,
un largo llanto y morir,
de ese llanto yo nací.
Como en la lluvia una fiera,
y vivo en la larga espera,
de cobrar lo que perdí.
 

Por un cielo que se hacía,
más feo mas más volaba,
a Nueva York se acercaba

un peón de Las Marías.
Con la esperanza decía,
de un largo día volver,
pero antes me hizo nacer.
Y de tanto trabajar

se quedó sin regresar,
reventó en un taller.
 

De una lágrima soy hijo,
y soy hijo del sudor,
y fue mi abuelo el amor

único en mi regocijo,
del recuerdo siempre fijo,
en aquel cristal de llanto,
como quimera en el canto,
de un Puerto Rico de ensueño
y yo soy puertorriqueño

sin na', pero sin quebranto.

Y al echón que me desmienta,
que se ande muy derecho,
no sea en lo mas estrecho

de un zaguán, pague la afrenta,
pues según alguien me cuenta,
dicen que la luna es una
sea del mar o sea montuna,
y asi le grito al villano
yo seria borincano

aunque naciera en la luna
 

y asi le grito al villano
yo seria borincano

aunque naciera en la luna.

domingo, 18 de mayo de 2014

Fábulas de Esopo-7. La zorra y los racimos de uvas

Estaba una zorra con mucha hambre, y al ver colgando de una parra unos deliciosos racimos de uvas, quiso atraparlos con su boca.
Mas no pudiendo alcanzarlos, se alejó diciéndose:
-- ¡ Ni me agradan, están tan verdes... !

Nunca traslades la culpa a los demás de lo que no eres capaz de alcanzar.

miércoles, 14 de mayo de 2014

Feliz crisis nueva



El Señor Villar Mir, nos ha dicho algo que merece ser escuchado: “España no está en crisis desde hace casi un año”, sostiene que llevamos creciendo varios trimestres y estamos en fase de crecimiento, por tanto, la crisis es historia.
Ojito, que lo dice un señor con una visión de futuro fuera de lo normal, cogió un grupo empresarial en bancarrota por una peseta y en cuatro años estaba cotizando en bolsa, a día de hoy se permite rechazar comprar parte de Repsol, porque le ha gustado más Abertis, así que ojito. Yo creo a pies juntillas lo que dice este señor.
Es verdad que más de una cuarta parte de la gente en edad de trabajar está parada, y que más de la mitad de nuestros jóvenes no tienen sitio en el mercado laboral, sí, es cierto.
Y es cierto que más de cuatro millones de personas no tienen ningún ingreso, que todo nuestro producto interior bruto es igual que nuestra deuda, que todo derecho constitucional está condicionado al control de los mercados, que el que quiera trabajar se va a tener que ir, que la población disminuye, que está en cuestión todo sistema de protección social, desde la sanidad hasta las pensiones pasando por la educación, la investigación etc. etc.
Todo esto es cierto, pero debemos empezar a pensar que esto va a ser así de forma habitual, esta va a ser nuestra realidad y no debemos pensar que se trata de una crisis.
Trabajadores con contratos indefinidos, jornadas de ocho horas con vacaciones e indemnizaciones al finalizar sus contratos, pertenece a un pasado que sólo añoran trasnochados izquierdistas y sindicalistas de langostino.
Los trabajadores que se queden aquí tendrán que ponerse las pilas, tener jornadas de doce horas con contratos y sueldos de cuatro, las vacaciones se disfrutan en el Servicio de Empleo y Formación, y la palabra indemnización, no se dice que está feo.
Se recomienda no ponerse enfermo, sale muy caro, y el colegio de los niños tendrá que esperar hasta que la familia consiga ahorros suficientes.
Cuando venga la siguiente crisis, que coincidirá con un gobierno raro de esos que no saben gobernar, nos podremos encontrar con trasnochados nostálgicos que pretendan volver a las felices jornadas laborales de doce horas con contratos de cuatro.
Al menos habremos ganado algo, no tendremos que sufrir a sindicalistas de langostino… ni de los otros.