No digas que no amaste nunca lo que es justo.
No digas que no te rebelaste nunca.
No digas que no sientes las tragedias.
No digas que sientes lo que dices.
No me digas que no queda otro remedio.
No me insultes con justificaciones necias.
No invoques el statu quo para evadirte.
No mientas con mentiras a medias.
Abre el corazón y la razón al hombre.
Olvida las fidelidades convenientes.
Siéntate a llorar sobre una piedra.
Y rectifica o vete.
oleo sobre lienzo, obra de Juan Cano


